domingo, febrero 28

XXXVIII Un buen día.

Caperucita se levantó de nuevo con gripa. Estaba en una fase asocial.
El viento y la lluvia doblaban los árboles.
Apagó el celular. Activó la contestadora.
Café negro con vodka.
Para la comida llamó al restorán de comida vietnamesa. Le dió dos euros de propina a la muchacha sólo porque le parecía bonita.
Se dedicó a su novela negra todo el día.

1 comentario:

Unknown dijo...

Pobre Caperucita. La entiendo perfectamente.

Será el tiempo que nos pone un humor de perros.